Cómo superar el miedo al no de tu paciente

Cómo superar el miedo al no de tu paciente

¿Sabes cuál es el error más grave que puedes cometer como profesional?

Hoy te mostraré de qué se trata, por qué se produce y qué puedes hacer para evitarlo. 

Pero antes, permíteme ponerte en contexto.

 

Los miedos más comunes de los seres humanos.

He querido rescatar los datos de una encuesta que se realizó a miles de personas para entender cuáles son los miedos más presentes en nuestras vidas.

¿Sabes cuál es el miedo que apareció en cuarto lugar?

El miedo a la muerte.

¿Y el miedo número uno? ¿El más común de todos?

Hablar en público.

¿Tiene esto algo que ver con las ventas?

Por supuesto que sí y enseguida vas a descubrir por qué.

El temor a exponernos en público nace de nuestro propio miedo al rechazo, es decir, a no ser aceptados.

El miedo al rechazo es el temor que experimentamos cuando nos sentimos evaluados o juzgados por los demás y puede surgir en diferentes situaciones de la vida cotidiana, al invitar a salir a alguien que nos gusta, al pedirle un favor a un amigo y, cómo no, al intentar vender un producto o un servicio a otra persona.

 

Miedo al rechazo: así reaccionamos.

En nuestro ámbito este miedo al rechazo o al «no» del paciente provoca dos tipos de respuesta:

La primera es que el profesional sacrifique su criterio con tal de que el paciente acepte el plan de tratamiento.

Esto sucede, por ejemplo, cuando le planteas una solución más económica que sabes que no es la ideal o cuando accedes a realizar un tratamiento de dudoso pronóstico atendiendo a los deseos del paciente.

¿Recuerdas que al principio te hable del error más grave que puedes cometer contra tu credibilidad como profesional?

Aquí lo tienes y enseguida vas a aprender cómo superar esta situación.

La segunda respuesta natural frente a ese miedo al rechazo es que el profesional evite exponerse a situaciones en las que siente que le pueden evaluar o que puede recibir un «no».

¿Quieres descubrir cómo superar este miedo al «no»?

Dale al play que te lo cuento en este vídeo.

 

Ahora tienes recursos para recibir el «no» de tu paciente de manera constructiva.

Recuerda que ese «no» es un «no, de momento» o un «no, por ahora» y entras en una siguiente fase en el proceso de acompañamiento de tu paciente: el seguimiento.

Si quieres aprender a realizar un seguimiento óptimo, sin resultar insistente ni pesada, este artículo puede ayudarte.

¿Y tú? ¿Temes el «no» de tu paciente?

Te leo en los comentarios.

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